En los días previos a la despedida del año, en la Residencia Claret de Sevilla hemos tenido la oportunidad de compartir momentos muy especiales, marcados por la convivencia, la ilusión y, especialmente, por la solidaridad recibida.
El martes 30, tras una mañana dedicada a actividades creativas en las que los residentes elaboraron caretas para el cotillón, llegó uno de los momentos más esperados: la merienda de roscas con chocolate, celebrada por la tarde junto a los trabajadores del centro. Esta merienda tuvo un significado muy especial gracias a la generosidad de la Hermandad de Penitentes de la Vera Cruz de Jerez de los Caballeros, que nos obsequió con unas deliciosas roscas, elaboradas con cariño y dedicación.
Durante la merienda, residentes y profesionales pudieron disfrutar de un ambiente cálido y familiar, compartiendo mesa, conversación y sonrisas mientras degustaban las roscas acompañadas de chocolate caliente. Este gesto solidario no solo endulzó la tarde, sino que también reforzó el sentimiento de cercanía y apoyo entre instituciones, algo muy valioso para nuestra comunidad.
Al día siguiente, el día 31 por la mañana, continuamos las celebraciones con una pequeña fiesta de campanadas, en la que los residentes tomaron uvas y gusanitos, brindaron con champán sin alcohol y disfrutaron del cotillón elaborado previamente, poniendo el broche final a unas jornadas llenas de alegría.
Desde la Residencia Claret de Sevilla queremos agradecer de manera especial a la Hermandad de Penitentes de la Vera Cruz de Jerez de los Caballeros su generosidad y cercanía, ya que gracias a gestos como el suyo se contribuye a hacer más felices y significativas estas fechas para nuestros residentes.

