Durante esta semana, en la residencia hemos retomado con ilusión la programación habitual de actividades tras el parón de Navidad, ofreciendo a nuestras residentes propuestas variadas orientadas al bienestar, la participación y el disfrute compartido.
El lunes y el miércoles volvimos a poner en marcha el club de lectura, un espacio muy esperado en el que los residentes comparten lecturas, reflexiones y recuerdos, fomentando la conversación, la atención y el placer por la lectura en grupo.
El martes por la tarde disfrutamos de una sesión de cine, que se convirtió en un momento distendido y divertido, acompañado de unos gusanitos que hicieron la experiencia aún más agradable.
El jueves por la tarde tuvo lugar la misa, un encuentro de recogimiento y espiritualidad muy valorado por quienes desean participar, ofreciendo un espacio de calma y acompañamiento.
Para cerrar la semana, el viernes por la tarde realizamos un taller de ludoterapia, concretamente una animada sesión de bingo, que permitió trabajar la atención y la agilidad mental en un ambiente lúdico y participativo.
Además, durante el resto de las mañanas y tardes se llevaron a cabo sesiones de estimulación cognitiva y gerontogimnasia, fundamentales para mantener activas las capacidades mentales y físicas de nuestros residentes, adaptadas siempre a sus necesidades.
Con esta completa programación, comenzamos el nuevo año reforzando nuestro compromiso con una atención integral, activa y cercana, promoviendo el bienestar y la calidad de vida en la residencia.


