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Durante las dos últimas semanas de abril, la Residencia de Mayores Claret de Sevilla ha vivido unos días especialmente animados, combinando la celebración de tradiciones tan significativas como la Feria de Abril con la continuidad de sus actividades habituales orientadas al bienestar integral de los residentes.

La primera de estas semanas estuvo marcada por el ambiente festivo propio de la feria que dio comienzo con el tradicional “martes de pescaito”, una jornada muy esperada que permitió a los residentes sumergirse desde el inicio en el espíritu ferial. La residencia se llenó de alegría, música y sabor, generando un ambiente cercano y festivo que fue muy bien acogido por todos.

Uno de los momentos más destacados tuvo lugar el jueves, cuando un grupo de mayores realizó una salida al Real de la Feria. Durante el paseo, pudieron disfrutar del ambiente, contemplar las casetas y vivir de primera mano una de las celebraciones más emblemáticas de la ciudad. La jornada incluyó además una fotografía en la portada de la feria y una entrevista en la radio, convirtiendo la experiencia en un recuerdo aún más especial e inolvidable. También disfrutaron con una deliciosa comida temática de feria, en la que no faltaron los detalles típicos de estas fechas, reforzando así el sentimiento de participación en una tradición tan arraigada.

Tras estos días de celebración, la semana siguiente retomó el ritmo habitual de actividades, manteniendo el compromiso con la estimulación cognitiva y el acompañamiento emocional. El club de lectura, celebrado los lunes y miércoles, volvió a reunir a los residentes en torno a la literatura, favoreciendo el intercambio de ideas y la socialización.

Además, el jueves de esta última semana se llevó a cabo un taller de cocina en el que los residentes elaboraron brochetas de frutas. Esta actividad, además de fomentar la participación y el trabajo en equipo, resultó ser una experiencia muy agradable y refrescante, en la que los usuarios pudieron disfrutar tanto del proceso de preparación como del resultado final. Ese mismo día también tuvo lugar la misa, un espacio significativo para muchos usuarios, que encuentran en esta actividad un momento de recogimiento y bienestar espiritual.

En conjunto, estas semanas reflejan el equilibrio entre la celebración de tradiciones y la continuidad de actividades cotidianas, evidenciando el esfuerzo constante del equipo por ofrecer una atención integral, cercana y centrada en la persona, promoviendo el bienestar y la calidad de vida de todos los residentes.

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