Este sitio web usa cookies para mejorar tu experiencia de navegación. Las "cookies" son esenciales para el funcionamiento de nuestra web y el sistema de estadísticas.

El uso de nuestro sitio web lleva implícita la aceptación del uso de cookies. Gracias por entenderlo. Saber más

Acepto

El mes de agosto se convierte en una fecha conmemorativa en honor a los mártires de Barbastro y desde Claret Granada hemos querido rendirle nuestro pequeño homenaje a los 51 misioneros claretianos martirizados y fallecidos en el inicio de la Guerra Civil Española.

La historia se remonta al año 1936 en el inicio de la Guerra Civil Española, en la localidad oscense de Barbastro, donde el contexto político estaba atravesando un momento de crucial revolución, es en dicha localidad oscense en la que residían sesenta Misioneros Claretianos donde se produce la atrocidad. Tras un registro para comprobar si escondían armas, como se había propagado calumniosamente de los religiosos durante aquellos últimos años. Hasta primeros de agosto, el comité de Barbastro se mantuvo en una actitud moderada. A partir del fusilamiento acontecido por error entre componentes de la esfera política del momento, cargados con un botín de objetos religiosos de oro y plata, se presentó en Barbastro Buenaventura Durruti, el jefe de un movimiento político revolucionario que atacaba Zaragoza, y exigió que se pusiese fin a tanta sotana y a la vida del Obispo, detenido en los Escolapios. Se produce entonces la barbarie de fusilamientos durante los días 2, 12, 13, 15, 18 de agosto donde fallecieron el 88% del clero.

Un hecho tan trascendental y de suma importancia en la historia de los misioneros Claretianos no podía pasar por alto desde Claret Granada, por lo que desde el departamento de psicología se ha llevado a cabo el taller de Tertulia Literaria en honor a los Mártires de Barbastro, en dicho taller se ha hablado del contexto histórico, del contexto social e historia de los mismos, dando como resultado un sin fin de anécdotas, acontecimientos y vivencias personales que han marcado a nuestros mayores. Como colofón final a una semana de homenaje litúrgico proyectamos la película "Un dios prohibido".

Es tan gratificante sentir como un hecho histórico que forma parte de nuestra esencia conmueve y emociona tanto, que nos enorgullece sentirnos partícipes del gran equipo Claret.

imagen 01